martes, 16 de octubre de 2012

El principio del final .

Letras . Palabras . Habladas , escritas o simplemente pensadas . Se unen y forman oraciones que expresan ideas . Si esas ideas son plasmadas en un papel se hacen , de alguna manera inmortales . En cualquier momento , cualquier persona puede darles vida , leyéndolas , sin importar cuanto tiempo haya pasado desde que aparecieron en la mente de una persona por primera vez .
Es curioso pensar que un trozo de papel o mejor dicho ,un cuaderno desgastado haya cambiado la vida de tantas personas . Aunque si lo pienso no es tan extraño . Son las palabras escritas en él las que , de alguna manera han transformado sus vidas . Palabras otra vez . Las palabras pueden causar mucho daño o reparar grandes destrozos . Es bonito pensar que son tan importantes y para mi abuelo eran más que eso , eran su vida . 
Miro la hora del reloj , las diez . Voy bien . Abro el bolso para comprobar que lo tengo y lo veo ahí , desgastado con las hojas medio salidas . Hay tantas cosas en él . Tantas historias . Todavía no entiendo como llegó a mi pero estoy segura de que no fue por casualidad . El lujoso café donde me he citado con ella aparece ante mis ojos . Me paro enfrente de la puerta , cierro los ojos y respiro saboreando el momento . Abro los ojos y entro decidida . La puerta es muy pesada pero nada más traspasar el umbral una ráfaga de aire choca con mi malerida cara .
Dejo el abrigo en el perchero y me pongo de puntillas tratando de distinguir su famosa cara entre la multitud de ricachones que están tomando café .
En ese momento un camarero se acerca . 
- Perdone , ¿es usted Clara Evans? 
- Si - respondo aturdida . 
- Sígame por aquí , por favor . 
El camarero me conduce a una pequeña sala sala llena de ventanales enormes . En el centro hay una mesa con dos sillones de terciopelo . El camarero sale de la habitación y me fijo en una puerta que hay justo enfrente de mi . 
De repente la puerta se abre y entra ella con su pelo cano recogido en un moño y una sonrisa en los labios . 
- Eres más guapa de lo que pensaba ¿lo has traído? 
- Por supuesto - respondo sonriente . 
Abro el bolso y lo saco .Ella abre de para en par sus ojos color cielo y se sienta en uno de los sillones mientras que me hace señas para que me acerque .
Se lo tiendo y ella lo coge con sus temblorosas manos . Me gustan , tiene los dedos finos de pianista y las uñas sin pintar , sin tratar de ocultar esas arrugas que indican su vejez . Su sabiduría al fin y al cabo . Una lágrima recorre su cara . 
- No me lo puedo creer . Es él , después de tanto tiempo ...

No hay comentarios:

Publicar un comentario